Había una vez un perro recién llegado al mundo llamado ... no tenía nombre. Su mamá le había dejado solo con su hermanita y unas horas más tarde se lo regalaron a mi primo Alex. Le puso de nombre Darko. La hermanita de Darko se la quedó Joan, un amigo de mi primo, y le puso de nombre Shaka. ¡Qué contento se le ve a mi primo y al perro también! ¡Ja, ja, ja!
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