Las...de caracol eran infinitas se podían subir y bajar las...de caracol. Y la joven chica seguía sin acordarse de cómo se llamaban las...de caracol. Y seguía intentandolo, las...de caracol, las...de caracol.
No conseguía acordarse. se acordó de que iba de un lado para otro.
- ¡¡Ya lo tengo!! - dijo la muchacha.
- Son las escaleras de... Ooooooooooooo.
FINNN

Oyeee! ¡Qué chulo! ¡Pero qué chulo!!
ResponderEliminarTe estás empezando a convertir en una escritora, chiquitina.
Me ha encantado Leia.
Un besito,
Isabel
acordó, con acento en la o, iba con b
ResponderEliminarbesitos
MUY BUENO!!! Felicitaciones!
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